sábado, 13 de enero de 2007

En ruta a lo desconocido

Del momento en que fue puesto el último post hasta ahora ha pasado, creo yo, mucho tiempo. Casi dos semanas me tomó subir el último capítulo de lo que va de Flores Para Irma. Sea la verdad que perdí mucho tiempo dándole vueltas al capítulo en sí, no tanto para asegurarme que en su redacción no hubieran fisuras, sino para darme ánimos siquiera de terminarla.

Quizá de este día en adelante me tome más tiempo redactar (y por tanto actualizar) cada capítulo de la novela, esto debido a que la complejidad de la misma va ascendiendo, así como su trama se eleva hasta hacerse una torre que parece inestable y cuya contínua oscilación crea un vertigo sobre todos aquellos que suben a ella.

Ha terminado entonces la primera parte de Flores Para Irma. En ella ya ha sido presentado Leonardo Katz, aprendiz de escritor que presionado exteriormente se ve involucrado en una operación de la Agencia. Ahora, me he visto obligado a poner un rótulo de advertencia sobre la falsedad misma del texto. En ningún momento, bajo ninguna circunstancia esto debe ser leído como si fuera una narración documentada de las acciones de la CIA. Si he decidido adentrarme en la literatura de espías es porque consideró que son estas más entretenidas que las burdas y hostigantes novelas policiacas que han invadido al mundo desde hace ya docenas de décadas. No es algo personal, no soy lector de estos trillers que siempre tienen un muerto, un policía muy especial (cuando no el típico detective conflictivo), una mujer, y una serie de sospechosos tan absurdos como los personajes de Clue. Si otros tantos escritores colombianos quieren darle a seguir llenando kilos de papel al estilo Perder es Cuestión de Método, pues allá ellos. Mientras halla gente que sea feliz con libro de estos es genial que halla redactores que suplan esa necesidad. Yo por mi parte escribiré sobre un género sobre el que nadie (hasta donde sé) ha escrito en Colombia.
Volviendo a la novela, la primera parte, es decir la introducción, ha terminado. Es hora de darnos un descanso mientras Leonardo Viaja a Teherán. En principio esta misión debe tomarle seis días, pero, quién sabe...
Para quienes no lo sepan, Leonardo ya ha estado metido en misiones encubiertas en países extranjeros. Estuvo en Ciudad de México como guerrillero urbano buscando el desmantelaminto de el Partido Nazi de Mexico. Sabe de defensa personal, manejo de armas, vigilancia y esas cosas; pero puede ser que esta vez las cosas no se le presenten tan fáciles. Ya no es cuetión de desenfundar una pistola para matar a una serie de cabezas rapadas, o de volar un edificio para aterrorizar a una serie de prominentes hombres de negocios racistas; se trata de infiltrarse entre un grupo terrorista, sobre el que no se sabe apenas nada.
Para terminar una noticia: ya he estado en comunicación con ciertas personas que, momentáneamente estarían interesadas en publicar la novela Flores Para Irma. Las negociaciones que siguen van más por el lado de si podré terminar de ponerla toda en línea o si deba clausurar este blog para entregar el material completo a la editorial. Les informaré sobre el progreso del asunto.

2 comentarios:

Nadie dijo...

Oye interesante lo de espias aunque no he tenido tiempo de leerlo todo, dibujo comics y me parecio material de primera mano para uno seria genial, algo serio para un comic colombiano.

Saludes desde Cali.

John Carvajal dijo...

Gracias, es bueno saber que alguien ha visto este blog. Ahora, antes de dedicarme a escribir novelas hice muchos intentos por dedicarme a los comics. De hecho, si no hubiera dedicado buena parte de mi juentud a redactar guiones para comics nunca hubiese aprendido a redactar una novela.