martes, 5 de agosto de 2008

Una nueva partida

Flores para Irma ha terminado, como algunos de los lectores ya sabrán. Me tomó cerca de dos años escribir esas 270 páginas, las cuales empezaré a corregir a finales de este mes. El texto tiene una buena cantidad de erratas, párrafos que será necesario suprimir, datos que toca actualizar y fechas que faltan, así como nombres específicos.

Pero mientras realizo otros procesos he empezaré a subir otra novela de mi propia cosecha, la cual está, al igual que lo estuvo Flores… en proceso de redacción. Se trata de Ajedrez, un triller de espionaje que tiene por escenario Colombia. Algunos de los adeptos a la lectura de novelas folletinescas como las que ofrezco aquí desearán encontrarse con escenarios más lejanos, dignos de los libros de aventuras. Pero no será esta vez: aquí va un poco de este nuevo producto.

Ajedrez nació para mí hace algunos años cuando se me pasó por la cabeza el escribir para televisión. Pensé en cual sería el mejor argumento para una serie televisiva. Gradualmente empecé a crear los personajes, los escenarios y la trama principal; mucho ha pasado desde los primeros esbozos mentales que se sucedieron frente a mis ojos una y otra vez en las noches de insomnio, o los diálogos que redactaba entre dientes mientras cumplía con el horario de algún empleo mal pagado. Al final terminé desechando los borradores en forma de guión y reestructuré toda la historia en forma de novela.

Finalmente hace un mes y medio empecé a escribir, el resultado fue un primer capítulo bastante prometedor, al menos para mi gusto, y ese es el primer post que podré en el blog.

Quienes sigan mi estilo notarán unos párrafos de tono más frío y distante. A diferencia de las aventuras del agente secreto Leo Katz, la tragedia que voy a narrar le será explicada al lector en forma de crónica o reportaje periodístico.

La historia se desarrolla en una Colombia contemporánea, pero no en una fecha específica y, claro está, en unas circunstancias completamente distintas a las presentes. El país allí narrado podría ser cualquier otro, si la historia se desarrolla en la nación donde nací y vivo es porque es lo que mejor conozco. La República se encuentra en una época de esplendor y desarrollo jamás vista: no hay violencia, ni crisis de seguridad, ni crisis social, hay educación, comida y justicia para todos. El artífice de toda esta maravilla es un brillante jefe de estado llamado José Hilario Vargas: político de izquierda, carismático y excelente orador. Todos lo aman. Hasta que una mañana un grupo de desconocidos tratan de asesinarlo. ¿Quién querría hacerle daño? Esa es la pregunta que se hace, tanto la nación como un pequeño grupo de agentes especiales de una agencia encubierta, cuya principal función es precisamente detectar y frenar cualquier amenaza a la vida del primer mandatario.

Esta unidad secreta, y sus agentes, harán el papel de las fichas blancas, protegiendo a su rey y buscando, a lo largo del tablero, dar jaque mate al jefe de la conspiración. Pero, como todo el mundo sabe, en el juego ciencia ni las blancas representan a los buenos ni las negras representan a los malos; además, en estando en igualdad de condiciones, cualquiera de los puede ganar.

Enjoy.

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